“Ante nuestros ojos aparecen en lucha dos tradiciones; lejos de conducir el mismo contenido nocional son antagonistas. La una transmite sin disimulo la religión del verdadero Dios, y es la Tradición apostólica, en la cual la tradición primordial está totalmente incluida. La otra, llamada por los neognósticos Tradición primordial, transmite, bajo un disfraz de luz, la religión tenebrosa que quiere ponerse en el lugar de Dios”. (Jean Vaquié, Ocultismo y fe católica: los principales temas gnósticos).

martes, 1 de septiembre de 2026

NOVEDAD EDITORIAL: A TRAVÉS DE LA BIBLIA

 



Disponible en tiendas Amazon

En Buenos Aires en:

Librería Santiago Apóstol,

Librería Don Quijote “Fundación Gladius”

Club del libro cívico. 


‘SU MAJESTAD DULCINEA’, DEL PADRE LEONARDO CASTELLANI

 


La novela del Cura Loco

Publicada setenta años atrás, la obra imagina el fin de los tiempos en una Argentina sometida a una tiranía internacional. Los católicos encarnan la última resistencia contra ese nuevo orden despótico.

 

Por Jorge Martínez

 30.08.2026

      El sacerdote empezó a escribir la novela en 1946, la abandonó y luego la concluyó en 1955

 

Han pasado ya setenta años desde la publicación, en 1956, de Su Majestad Dulcinea, la novela más famosa y uno de los libros más queridos del extraordinario P. Leonardo Castellani.

Como sucede con buena parte de la obra castellaniana, la novela no puede entenderse sin reparar en sus referencias autobiográficas, que son constantes, y sin apelar a la exégesis del Libro del Apocalipsis, disciplina a la que Castellani (1899-1981) dedicó buena parte de su vida como sacerdote y como escritor.

Es también el libro de un patriota, un patriota sufrido y desesperado, “una especie de nacionalista despechao” que contra viento y marea se empecina en salvar lo que pueda salvarse de su tierra y su pueblo. “No puedo soportar la pudrición de este país”, clama muy al comienzo su protagonista, el Cura Loco, en un tono que va a marcar el resto de la historia.

Se trata de una “novela de anticipación” en la línea de Señor del Mundo, la formidable obra del P. Robert Hugh Benson que Castellani leyó de adolescente en castellano, releyó más tarde en inglés y luego tradujo añadiéndole un penetrante postfacio fechado en el “Día de San Juan Evangelista de 1956”, el mismo año en que se publicó Dulcinea.

Aclaraba Castellani en el postfacio que Benson había escrito una “imaginación, es decir, una novela, con la verdad propia de este género. Inventa una manera como la cosa puede pasar, sabiendo que puede haber otra manera. Lo importante es que la Cosa va a pasar, de esta manera u otra”. Que es más o menos la misma definición que puede aplicarse al libro del argentino.

PODER TOTAL

La trama de Su Majestad Dulcinea está situada a fines del siglo XX, en una Argentina que, como el resto del mundo, vive los días de la “gran tribulación”. El país integra un nuevo Virreynato del Río de la Plata, subordinado a la América del Norte, que gobierna “Su Irreprochabilidad, el Señor Adelantado”. Buenos Aires ha sido declarada Puerto Internacional Interamericano; ya no es la capital, que fue trasladada a “Marel Plata”.

LO QUE NO TE CONTARON DE LA ODISEA

 

OTRO GNÓSTICO: ANTONIO LAS HERAS



 

Por FLAVIO MATEOS

 

Típica conducta liberal, la del diario La Prensa, que el domingo próximo pasado, a la vez que dio a conocer un artículo laudatorio del Padre Castellani, rememorando su novela parusíaca “Su Majestad Dulcinea”, publicó un artículo del esoterista y masón, Dr. Antonio Las Heras, reivindicatorio de René Guénon.

Debemos, pues, adscribirlo a nuestra galería de personajes gnósticos que suelen proliferar e influir en las gentes o muy poco cultivadas o muy desprevenidas del ambiente cultural, literario y artístico.

Presentado como “doctor en Psicología Social y magister en Psicoanálisis; parapsicólogo, filósofo, historiador y escritor”, se trata verdaderamente de un chanta y figurón que hace décadas deambula por radios y canales de televisión con total impunidad, mientras no pierde oportunidad de fotografiarse con cuanto personaje de la política o la farándula se le cruce. Ya se trate de Milei o Larreta, ya de Ricardo Iorio o viejos rockeros decadentes, ya del descarado sodomita Pepe Cibrián, del gurú del comercio New Age Claudio María Domínguez, del gnóstico García Bazán, del hereje Ansel Grun o del Gran Maestre de la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones, Jorge Alejandro Vallejos.

Del mismo Las Heras se dice en una reseña de uno de sus libros que “ha recorrido todos los peldaños de la Masonería hasta el Grado 33, máximo del Rito Escocés Antiguo y Aceptado”.

Miente, por supuesto, en su reivindicación “filantrópica” de la masonería, y miente afirmando que tanto San Martín como Belgrano fueron masones. Sobre este último, su libro ha sido publicado por “Grupo Argentinidad”, una editorial que se dedica a editar libros sobre Malvinas (¿en serio éstos son patriotas?).

Tampoco este personaje farolero se ha privado de unir firmas en un libro con el “obispo” Manuel Acuña, líder de una secta (que tampoco se privó de buena relación con Jorge Mario Bergoglio)

Está claro que pululan los masones en los medios de difusión y hasta en el ambiente rockero. Ahora, que el diario La Prensa, que tiene tres o cuatro prestigiosas firmas, incluya columnas de este señor tan poco serio, como, digamos de paso, algunos otros que escriben sobre “espectáculos”, muestra a las claras que aquellos que se internan en estos medios deben tener un extremo cuidado y hacer un discernimiento riguroso.

NOVEDAD EDITORIAL Y PRESENTACION DE LIBRO

 


MEL GIBSON HABLA SOBRE «LA RESURRECCIÓN DE CRISTO» (2026)

 


Tradicionalmente católico, el productor y director Mel Gibson revela más detalles sobre su nueva continuación en dos partes del éxito de taquilla de 2004 «La Pasión de Cristo».

Mel Gibson & «The Resurrection of the Christ»

25 de agosto de 2026

El 17 de agosto de 2026, Mel Gibson, productor y director tradicionalmente católico, que produjo y dirigió el éxito de taquilla de 2004 «La Pasión de Cristo», que describe las últimas horas que condujeron a la muerte de Cristo en la cruz, reveló nuevos detalles sobre su esperada continuación, la película en dos partes «La Resurrección de Cristo». La película se estrenará en la fiesta tradicional de la Ascensión del Señor, el jueves 6 de mayo de 2027, y en la fiesta tradicional de la Ascensión del Señor, el jueves 25 de mayo de 2028.

Gibson, que volverá a ser productor y director, indicó que las nuevas películas estarán en inglés en lugar de latín y arameo, como lo estuvo «La Pasión de Cristo». Explicó que esta historia es demasiado desconocida y complicada para el público actual, por lo que una traducción mediante subtítulos resultaría poco práctica. Gibson también se dispone a presentar la continuación de manera no lineal, es decir, mediante retrospectivas, porque esta historia es aún menos conocida por el público actual que el relato de «La Pasión de Cristo». Gibson ya había revelado anteriormente que el episodio del descenso de Cristo a los infiernos (Sábado Santo) será un «viaje» a otro mundo.

En el período transcurrido desde el estreno de «La Pasión de Cristo» en 2004, la investigación científica ha ido revelando cada vez más que el arameo, la lengua que los judíos adoptaron durante su cautiverio en Babilonia en el siglo VI a. C., no era utilizado en Judea de manera tan amplia como se suponía anteriormente. En su lugar, se hablaba ampliamente el griego koiné, o griego común, es decir, el griego de la Biblia, que comenzó a utilizarse después de que Alejandro Magno conquistara el Oriente Próximo en el siglo IV a. C. El griego koiné se utilizaba como primera o segunda lengua, incluso en algunas zonas de Galilea. Es análogo al latín de la Vulgata, que representa la forma común del latín, en contraste con el latín clásico de Cicerón, César y Virgilio.

Las ciudades griegas, es decir, ciudades que tenían origen, cultura y organización política griegos, se encontraban cerca de Nazaret. Por lo tanto, sería razonable suponer que, cuando José y Cristo viajaban para vender sus productos de carpintería, tenían al menos un conocimiento básico del griego koiné, que era la lingua franca del Oriente Próximo en el ámbito comercial, del mismo modo que lo es el inglés en nuestra época.

Los estudiosos que analizan el idioma de varios de los sermones de Cristo creen que fueron pronunciados en griego koiné, incluso posiblemente el famoso Sermón de la Montaña. Esta convicción tiene sentido, porque las miles de personas que escuchaban estos sermones procedían de diferentes regiones y su lengua común no era el arameo, sino el griego koiné. De este modo, el mensaje de Cristo podía llegar a un público mucho más amplio en griego koiné que en arameo, y en griego koiné es, de hecho, como nos ha llegado todo el Nuevo Testamento, así como el autorizado Antiguo Testamento griego conocido como la Septuaginta.

Fuente: The TRADITIO Fathers