El
narcisista Cameron tuvo su –hasta hace poco- gran panegirista en el teórico del
cine Ángel Faretta, que no supo quedarse atrás en su egolatría, declarando
nomás al inicio de su primer libro de cine editado, “El concepto del cine”, lo siguiente:
“Como
la publicación completa de nuestra Teoría del cine se viene postergando por
diferentes razones, es por ello que hemos intentado resumirla en un pequeño
volumen, a manera de un epítome, para sintetizar, adelantándolas, muchas de las
conclusiones a las que fuimos llegando a lo largo de los años. Nos adelantamos
también a cumplir con el pedido de algunos —pocos— amigos y discípulos que
deseaban tener, desde bastante tiempo atrás, siquiera las conclusiones de
nuestra teoría. El que ahora intentemos cumplir con los requerimientos de tales
no quiere decir, ni remotamente, que hayamos caído en la ilusión de la
influencia que este escrito pueda tener en cuanto a la tendencia y dirección
que las cosas van tomando en el mundo, o que pueda contribuir en alguna medida
a modificar tal dirección. Lejos de ello. Si
pudiera entenderse lo que aquí se plantea estarían dadas simétricamente las
condiciones de su modificación.”