“Ante nuestros ojos aparecen en lucha dos tradiciones; lejos de conducir el mismo contenido nocional son antagonistas. La una transmite sin disimulo la religión del verdadero Dios, y es la Tradición apostólica, en la cual la tradición primordial está totalmente incluida. La otra, llamada por los neognósticos Tradición primordial, transmite, bajo un disfraz de luz, la religión tenebrosa que quiere ponerse en el lugar de Dios”. (Jean Vaquié, Ocultismo y fe católica: los principales temas gnósticos).

martes, 18 de noviembre de 2025

LA MILICIA Y LA PAZ ESPIRITUAL

 


“Joseph de Maistre justificó la existencia del verdugo como instrumento de la Providencia y sus palabras horrorizan hoy a los clérigos demócratas y sentimentales que ejercen su ministerio desde los escenarios mundanos. El autor de este libro opina como el gran saboyano: es decir, ha logrado extirpar de su espíritu los últimos vestigios de ese "humanitarismo" - tentativa repugnante de conciliar, no obstante la prohibición expresa de Nuestro Señor, el Evangelio con el mundo - que es el más estúpido de los pecados modernos. Jesucristo no predicó la paz, sino la espada: non pacem, sed gladium. Y su promesa de ese supremo bien sobre la tierra a "los hombres de buena voluntad", excluye formalmente a los de mala voluntad.

El autor cree, por consiguiente, que la vida del católico es, en sentido estricto, una milicia; y sólo en ella encuentra, con la obediencia a su vocación, la paz espiritual. Cree además que la época de las cruzadas contra los infieles debe continuar hasta el fin del mundo y terminará con el advenimiento del Vencedor supremo. Por eso pone su obra bajo la advocación del venerable Pedro el Ermitaño, predicador de la Guerra Santa”.

 

Ernesto Palacio, Del Prólogo a “LA INSPIRACIÓN Y LA GRACIA”, Gleize Editor, Buenos Aires, 1929.